27.2.05

¡Por?

Hay de dolores de cabeza a dolores de cabeza.

Somos uno solo.

El dolor de alguien,
por eso sólo en algunos momentos somos felices.

(en algunas vidas)

27.1.05

¿Por qué es tan difícil darnos cuenta de que somos dueños de nuestro pasadoy de que podemos, por consiguiente, cambiarlo?

16.1.05

Tal vez es sólo que acabo de escuchar mi nombre desde dentro mientras tragaba café frío, café esencialmente caliente. No sé en verdad qué sea. Que he estado leyendo y así me dan más ganas de escribir, de ser lo que no soy, de querer ser eso que no me atrevo siempre a ser.
Sólo vine a convertirme en tinta virtual sobre el teclado susurrante hacedor de mentiras.

Digo que sí cuando me encuadro entre el sonido que sin querer no puedo acallar.
Sí.
¿Me oyes?
Sí.
Soy ese movimiento que no existe. Dentro. Te escucho leer dentro.
¿Lo intentas? ¿En verdad lo intentas?
Amor.
¿Venir y dejar de cantar vida para ser?
hey canek, dime que no eres sordo, que tal vez no ves y no sabes contar del mil al diez, pero que no eres sordo.
Dime también que cuando uno ve sin mirar de fondo las cosas puede, también, sonreir y sin saber ser más feliz de lo que era cuando se hundía en lo que, a veces, ni profundo era.
¿Sabes? ¿Sabes si cuando uno pone signos de interrogación o admiración en medio de un párrafo se deben poner comas?
¿Sabes de mal entender y sólo no entender y sonreír también un poco más al respecto?
Sabes que en verdad poner la palabra palabra entre signos de interrogación hace que sea hermosa y perfecta como dijo uno que cree en las posibilidades perfectas (www.posibilidad.blogspot.com) ¿Palabras?
Puede sonar a verbo.
Hoy quiero que sea verbo.
Como ayer quise tu nombre y como hoy lo olvido.
Canek.
Hoy eres una canica de mis pensamientos.
Gracias.

6.1.05

¿Cómo podemos medir el peligro del verbo tener?
Yo no tengo nada.
Tengo tanta Nada que me ahogo.
Te tengo tan tenida.
¿Tienes?
Si no tenemos no podemos.
¿Poder es Tener?

Cuando digo tengo no tengo
pero cuando digo digo.

Lo tienen todo.

Tenemos que.

Tiene un no sé qué.

Tengo frío.
¿Medir?
Le encantaba cuando un verbo estaba entre signos interrogativos.
No entendía por qué y tampoco hacía mucho para entenderlo, sólo los leía lleno de placer, de gozo. Era como levantar el hombro izquierdo y la ceja derecha al mismo tiempo. No lograba hacerlo nunca, pero se facinaba en el espejo intentándolo.
¿Palabras?
Los sustantivos entre interrogativos son horrendos, decía, no tienen sentido y sólo funcionan para callarse. Los sustantivos preguntando me callan.
¿Café o té? Odiaba cuando le preguntaban eso en la casa de sus pocos amigos. Era mucho más bello oir ¿Quieres? ¿Deseas? ¿Te ofrezco? Esas si eran frases por si solas.

Una conjugación, puntuación, y el mundo del que se dedica a escribir odas al ocio es perfecto.

...estoy cansada de hablar con sordos.