Háganlo todas las veces que puedan al día para que me gane una bicicleta.
Sueño con una bicicleta de esas, por favor por favor por favor, se los pagaré con buenas publicaciones y muchas energías...
Nada es evidente, estoy de acuerdo. Lo obvio no es más que una mentira para el otro, pero igualmente me parece absurdo repetir y repetir aquello que ya se ha dicho. Creo que la anáfora puede llegar a ser hermosa siempre y cuando no se abuse de su capacidad redundante. Esto viene a cuento porque la obra que pretendo reseñar, La pura idea excita, cae, precisamente, en el problema en el que caen casi todas las producciones mexicanas que sienten la necesidad de avisar al espectador cuál es su propósito. Me parece que esta necesidad está relacionada con la inseguridad de quien escribe, es como si ellos mismos no confiaran lo suficiente en su propio texto y en sus ideas, y entonces toman por los cuernos lo evidente, lo obvio y van y le restriegan al espectador su objetivo. No todos los espectadores somos idiotas, no nos tienen por qué avisar nada ni por qué dejar claro nada, justificarse ya pasó de moda, si quien presencia un acto crea en su cabeza algo distinto de lo que el autor quiso, está bien, de eso se trata, pues el autor, bien ha dicho Barthes y Foucault, está muerto, quien lee, quien ve y quien piensa es quien crea, aunque no tenga nombre ni reconocimiento.Estas próximas elecciones: Yo anularé mi voto No creo en los Diputados ni en los Senadores. Para volver a creer en esta democracia representativa, YO ciudadano exijo por lo menos: El primer requisito para creer en este sistema de representación es que los diputados y senadores se bajen el sueldo por lo menos un 50% Si pueden adelantarse vacaciones y aprobarse aguinaldazos, creo que si pueden hacer una extraordinaria para aprobar algo que no está a discusión. El segundo requisito es que se eliminen las candidaturas plurinominales. Queremos que nos gobierne aquel por quien votamos, no el que al partido se le antoje. El tercer requisito es que se cancelen sus seguros de gastos médicos. Que nuestros trabajadores en el Estado vayan al ISSSTE, que es gratuito, y si no les gusta, que paguen su doctor particular con su sueldo y/o que se pongan a trabajar para arreglar el ISSSTE. El cuarto requisito es que ni el IFE ni ningún partido anuncien nada en ninguna televisora durante todo este proceso electoral y que ningún comentarista ni “comunicador” intente manipular mi tendencia al voto o mi derecho a la anulación de éste e incluso mi derecho a la abstención. Y así ya no se gastan recursos en estarse peleando entre el IFE y las televisoras. …. Y si diputados y senadores, IFE y partidos no cumplen estas condiciones vayamos en masa a anular nuestro voto este 5 de julio.
El futuro no está en los niños, sino en quienes los criamos.